Es otro día más. El amanecer es hermoso, pero el frío se hace sentir hasta en los huesos. La pequeña carpa que me sirve de morada se está rompiendo de a pocos. A pesar que me ha servido por un buen tiempo, los continuos cambios de clima han hecho deteriorar el material. Aún no me quiero levantar de mi cama, hecha de paja y cubierta de colchas, aquellas típicas frazadas con dibujos de tigre. No puedo conciliar el sueño. Desde que empezó todo, no encuentro esa paz que da el descansar bien. No solo porque perdí a la mayoría de mis seres queridos en aquel terremoto que azotó Pisco y parte del territorio peruano, destrozando todas las ciudades principales, dejándolas en escombros, y con más de 500 personas muertas y miles de damnificados.
Archivado bajo: Uncategorized | Etiquetado: 7.9, crónica, ica, pisco, sismo, Terremoto, tragedia, un año después | Deja un Comentario »
