El mundo literario da el último adiós al escritor uruguayo Mario Benedetti.

El escritor uruguayo Mario Benedetti falleció a los 88 años después de una larga enfermedad, pero su legado siempre estará presente, no solo para sus compatriotas sino para el mundo entero.
El escritor uruguayo Mario Benedetti falleció a los 88 años después de una larga enfermedad, pero su legado siempre estará presente, no solo para sus compatriotas sino para el mundo entero.
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ruguay y todo el mundo literario lamenta la muerte del escritor, poeta y ensayista Mario Benedetti. Los restos del escritor eran velados en el salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo en medio de la congoja de los presentes, para poder enterrarlo al día siguiente. Benedetti, falleció a los 88 años, tras una enfermedad que venía padeciendo desde hace un año, con problemas respiratorios, sangrado de colon por inflamación e insuficiencia renal. Fue hospitalizado desde el 24 de abril hasta el 6 de mayo, sometido a antibióticos, anti-inflamatorios y suero.

Las banderas nacionales en todas las instituciones uruguayas amanecieron a media asta. Los uruguayos comenzaron a darle el último adiós a uno de sus más queridos y reconocidos escritores. El día fue decretado como luto nacional, por eso decenas de personas comenzaron a desfilar frente al ataúd del escritor, a cuyo lado se encontraban sus más íntimos amigos, como el cantautor Daniel Viglieti y familiares. Hasta el presidente Tabaré Vázquez asistió al acto. “Una persona como Mario nunca muere, se siembra”, recalcó.

En enero del 2008, pasó casi un mes internado y a partir de allí el deterioro de su salud virtualmente lo enclaustró en su departamento céntrico de Montevideo. Nunca pudo recuperarse bien del golpe que significó la muerte de su esposa Luz López, su compañera por 46 años, quién falleció en abril del 2006.

“La vida es una máquina / para la cual no hay respuestas / ni repuestos”, escribió Don Mario en uno de sus tantos versos que marcaron su historia de poeta y autor de exitosas novelas como “Gracias por el fuego” y “La Tregua”, esta última traducida a varios idiomas y llevada al cine en 1974, por el director argentino Sergio Renán, en una cinta protagonizada por Héctor Alterio y “La borra del café” en 1993.

“El dolor se dice callando”, expresó escuetamente Eduardo Galeano, otro de los importantes literatos del Uruguay, amigo personal de Benedetti.

“Todo lo que digamos de Benedetti será poco en comparación a lo que él hizo por acerca su poesía a todos lo ciudadanos”, expresó Angeles González-Sinde, ministra de Cultura del gobierno de España, donde Benedetti residió durante los años de su exilio. “Hizo de su obra algo muy personal para muchos”, agregó.

“Mario perdió la batalla, nosotros, sus amigos, sus lectores, también”, redactó el premio Nobel portugués José Saramago, en su blog personal. “Restará la memoria, restarán los libros, pero, en este momento, memoria y libros casi nos parecen poco. El dolor y la tristeza no se aliviarán tan pronto”. Justamente, la semana pasada, el día en que retornó a su domicilio, Saramago y su esposa Pilar del Río, convocaron a leer un poema para darle ánimo. “Arranquemos sus poemas de la inmovilidad de la página y hagamos con ellos una nube de palabras, de sonidos, de música, que atraviesen el mar atlántico y se detenga, como una orquesta protectora, delante de la ventana que está prohibido abrir, acunándole el sueño y haciéndolo sonreír al despertar”, publicó Saramago en su sitio web. “Entiendo que en Uruguay haya un sentimiento de duelo, pero no es exclusivo de Uruguay. Basta ver las noticias de todo el mundo para ver que hay muchísimos lectores de Benedetti – y gente que no lo leyó – que también está de duelo”, agregó el escritor portugués.

La Universidad de Alicante, de la que el escritor uruguayo era Doctor Honoris Causa, comunicó que celebrará un acto de homenaje el próximo 26 de mayo. Benedetti donó a esta institución cerca de 2.000 ejemplares de libros y películas, entre los que se encuentran algunas ediciones de gran valor ya agotadas, de la biblioteca persona de su casa de Madrid.

“La literatura universal siente un desgarro”, manifestó el escritor y director de Cultura de la intendencia de Montevideo, Mauricio Rosencof.

“¿Qué será de Montevideo, mutilada de él? (…) ¿Qué será de nosotros, sin su bondad inexplicable?”, palabras de Eduardo Galeano, en el diario argentino Página12.

“Es alguien insustituible, el primero que me diría que no, es él, pero yo insistiría, sigo insistiendo, hay insustituibles y Mario es uno de ellos”, mencionó el cantautor Daniel Viglietti.

El cantautor catalán Joan Manuel Serrat, quien en 1985 grabó como canciones textos de Benedetti, en el álbum “El Sur también existe”, expresó que la poesía del uruguayo “Tocaba directamente el corazón de la gente”.

En Cuba, que Benedetti consideraba un polo ideológico de su vida, el deceso cayó como una desagradable e infortunada sorpresa. “Sus poemas de una estética coloquial han servido mucho a las generaciones más jóvenes para enamorar y para la lectura íntima. Pero, sobre todo, fue un gran cuentista”, expresó el presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), el novelista Miguel Barnet, al enterarse del deceso.

El escritor defendió sin claudicaciones el régimen castrista, con lo que políticamente marcó divisiones. El periódico oficial Granma, tituló que “las letras lloran” por su pérdida. Y la Casa de las Américas, una de las instituciones culturales más reconocidas del continente y que le mismo Benedetti ayudó a prestigiar, comunicó que se realizará un acto en memoria del narrador.

El escritor uruguayo fue galardonado en múltiples ocasiones: Doctor Honoris Causa de la Universidad de la República, Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Montevideo, Premio Bartolomé Hidalgo a su trayectoria, premio Reina Sofía de España y una distinción del presidente de Chile, Ricardo Lagos. Asimismo recibió el Premio Cristo Boptev de Bulgaria por sus ensayos y poemas. En 1987, fue condecorado en Bruselas con el Premio Llama de Oro de Amnistía Internacional por su novela “Primavera con una esquina rota”, en 1989 la Medalla Haydee Santamaría, otorgada por el Consejo de Estado de Cuba y en el 2005, recibió el Menéndez Pelayo.

Después de la presentación de uno de sus libros, hace dos años, el escritor uruguayo Mario Benedetti, afirmó que ya no quería más homenajes porque se sentía cansado y se retiró casi por completo de la vida pública. Pese a ello, tanto “Vivir Adrede” como su última obra, “Testigo de uno mismo”, fueron de las más buscadas por los uruguayos, que lo veneraban como uno de sus principales y más queridos escritores con una carrera literaria de seis décadas.

En los últimos años, el escritor seguía trabajando, pese al deterioro de su salud y la muerte de Luz, su compañera de toda la vida en el 2006. Antes de morir daba los últimos retoques a un libro de poemas “Biografía para encontrarme”. Fue un ácido crítico al gobierno de los Estados Unidos, Benedetti debió exiliarse durante 12 años de Uruguay durante el Gobierno de facto (1973 – 1985) y, tras pasar por Argentina, Perú y Cuba, eligió a Madrid como su segundo hogar.

Varios de sus poemas, sobre la amistad, el amor y el compromiso social, fueron adaptados por cantantes como Joan Manuel Serrat y el uruguayo Daniel Viglietti. Con varias operaciones al corazón a cuestas, desde 1992, Benedetti publicó casi una obra por año, en una prolífica carrera literaria que comenzó en 1949. El público, desde adolescentes hasta ancianos, abarrotaba cada presentación en la que el escritor leía y bromeaba con partes de su obra.

Una de sus últimas apariciones públicas, fue en un espectáculo llamado “A dos voces” junto al cantautor Viglietti, ambos artistas iconos de las generaciones que vivieron bajo el Gobierno militar de las décadas del 1970 y 1980 agotaron en pocos días todas sus funciones. En sus recientes escritos, en su mayoría libros de poesías, sus críticas al capitalismo y a Estados Unidos siguieron presentes, pero su visión de la vida y la muerte acaparó las líneas.

Benedetti era uno de los últimos representantes de la “generación de 1945”, a la que también pertenecían Juan Carlos Onetti y la poetisa Idea Vilariño, quién falleció apenas semanas atrás a los 89 años. “Termina toda una época para muchos de nosotros porque él era el exponente mayor de la generación del 45, aquella que logró remover los cimientos intelectuales del Uruguay y tomarlo de cara al continente americano y no de espaldas a él”, expresó el escritor Mario Delgado Aparaín.

El escritor nació el 14 de septiembre de 1920 en el norteño departamento de Tacuarembó, pero estudió en Montevideo. Benedetti escribió poesías, cuentos, ensayos y novelas a lo largo de su carrera. La popularidad lo alcanzó en 1956, tras publicar “Poemas de oficina”, que trata sobre la rutina del trabajo en un estilo considerado por algunos críticos como “no poético”.

Sus agudas descripciones de la vida diaria de Montevideo y la burocracia estatal le ganaron cientos de seguidores en el país y más allá de sus fronteras.

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Un comentario sobre “El mundo literario da el último adiós al escritor uruguayo Mario Benedetti.

  1. holaa..bueno eee leido esto i puedo decir qe se me caen las lagrimas,benedetti..estara siempre en cada corazon uruguayo..en cada poesia..en cada palabra..en cada oracion..en nosotros vivira el..en nuetro pensamientos..sobretodo en nuestros sentimientos.
    Hoi x Hoi benedetti no esta junto a nosotros..pero todos lo recordamos com EL GRAN ESCRITOR URUGUAYO.. xq el es fue i sera siempre NUESTRO BENEDETTI.

    te keremos..y te escuchamos desde el mas..aya

    te keremos gran amigo.

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