Crisis en Wall Street: Lehman Brothers en bancarrota

Lehamn Brothers, se ha declarado en quiebra tras 158 años de actividad, confirmando los temores sobre la estabilidad del mercado financiero del pais.
Lehamn Brothers, se ha declarado en quiebra tras 158 años de actividad, confirmando los temores sobre la estabilidad del mercado financiero del país.

El cuarto banco de inversión de los Estados Unidos, Lehamn Brothers, se ha declarado en  quiebra tras 158 años de actividad, confirmando los temores sobre la estabilidad del mercado financiero del país. El banco que ha sobrevivido a guerras e incluso al crack de 1929, no ha podido resistir a la tormenta de la crisis de crédito, habiendo anunciado su intención de acoger su holding al capítulo 11 del código de bancarrota de EE.UU.

Ante el fracaso de las negociaciones con las entidades que querían comprarlo, el grupo de Gran Bretaña, Barclays y el Bank of America, el primero indicó que no realizó la compra por el temor de que tendría que garantizar los compromisos de inversión banco y el segundo, anunció que comprará Merrill Lynch por 50.000 millones de dólares, en una transacción que crea la mayor empresa de servicios financieros del mundo. El banco indicó que declara la quiebra “para proteger sus activos y maximizar su valor”. Los analistas prevén que lo ocurrido con Lehman tendrá importantes consecuencias para el sistema financiero, afectando a una serie de empresas que trabajan en Wall Street y podría empeorar la contracción crediticia mundial.

La quiebra del Lehman se ha convertido en el tercer banco de inversión que desaparece o cambia de manos en seis meses en los Estados Unidos, representando la quiebra más importante desde 1990, cuando se presentó la misma declaración Drexler Burnham Lambert, especialista en bonos basura. La declaración de bancarrota no incluirá a ninguna de sus subsidiarias que tiene en la Bolsa, como Neuberger Berman Holdings LLC, que sigue operando.

El nerviosismo de los inversores se acrecentaba con respecto a 46.000 millones de dólares que Lehman posee en títulos hipotecarios y respaldados por activos, así como por su nota de crédito y su capacidad de reunir fondos. En su tercer trimestre fiscal, el banco perdió 3.900 millones de dólares, en medio de nuevas depreciaciones de activos ligados a activos hipotecarios. En Washington, el secretario del Tesoro, Henry Paulson exigía una solución que no involucrase la intervención financiera del Estado, pues la semana que pasó, tuvo que acudir al rescate de las entidades hipotecarias semipúblicas Fannie Mae y Freddie Mac, hizo lo mismo en marzo donde asistió a Bear Stearns tras su quiebra. Por ello, nadie se lanzó a comprar el Lehman Brothers ya que hubiera exigido una inyección de capital, además que no tenía el apoyo primordial del Estado.

El diario The Wall Street Journal, alertó a los estadounidenses a prepararse para “un lunes muy duro”, llamando al gobierno a tomar más acciones de apoyo a la bolsa neoyorquina. El ministerio de Finanzas alemán anunció que los lazos entre los bancos alemanes y Lehman Brothers son “manejables”, en Londres indicaron que su bancos gozan de buena salud, la agencia de vigilancia financiera japonesa, ordenó a la unidad de Lehman en el país a retener algunos activos. Mientras tanto, el consorcio integrado por los diez mayores bancos de todo el mundo, Bank of America, Barclays, Citibank, Credit Suisse, Deutsche Bank, Goldman Sechs, JPMorgan Chese, Merrill Lynch, Morgan Stanley y UBS, confirmó los planes para suministrar un programa de préstamos de 70.000 millones de dólares a fin de  evitar un mayor ajuste crediticio.

Por otro lado, el Bank of America se ha concentrado en comprar Merrill Lynchs, una entidad mucho mayor y que pasa por las mismas dificultades de Lehman Brothers, que suman 44.000 millones de dólares. De esta forma, se proteger al Merrill de un previsible colapso. Esta iniciativa de rescate es ante los temores de los inversores que creen que el Merrill Lynch podría ser el siguiente banco en colapsar, tras el Lehman.

Ante las circunstancias, la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), anunció una serie de medidas adicionales para apoyar al sistema financiero, como por ejemplo, expandir los mecanismos de préstamo y aceptar las diferentes opciones de garantías como aval para esos créditos.  

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Renuncia el primer ministro japonés por oposición parlamentaria

Yasuo Fukuda renunciante primer ministro japones tras crisis en el Parlamento.
Yasuo Fukuda renunciante primer ministro japones tras crisis en el Parlamento.

El primer ministro de Japón, Yasuo Fukuda, decidió renunciar a su cargo para solucionar el enrarecido ambiente político que atraviesa su mandato. El anunció fue sorpresivo, pero él mismo consideró que era lo mejor para Japón, antes de cumplirse un año en el cargo y viéndose bloqueado por sus opositores en el Senado.

Fukuda, en una rueda de prensa decidió dimitir, habiéndolo pensado mucho antes, pues cree que es preciso un nuevo marco para poner en marcha las políticas económicas que son necesarias para el bien del país. “He pensado que este es el mejor momento para evitar un vacío político”, precisó.

A sus 72 años, el primer ministro japonés ha luchado por gobernar con un Parlamento dividido, donde los partidos de oposición controlan la cámara Alta y pueden demorar la legislación. A pesar que había remodelado la mayor parte de su Gobierno, por intentar ponerle freno a la baja popularidad que según los últimos sondeos rondaba el 25% “Si vamos a priorizar la vida de las personas, no puede haber un vacío político por las negociaciones, o una cancelación de las políticas: Necesitamos un nuevo equipo para gobernar”, declaró Fukuda.

Desde el 25 de septiembre del 2007, en donde Fukuda fue designado como primer ministro, la agrupación opositora que domina el senado, el Partido Democrático (PD), no le ha dado ni un momento de tregua, paralizando la mayoría de sus proyectos económicos y políticos. La oposición le ha criticado fuertemente por su falta de visión global para dirigir la segunda potencia económica del mundo, por su indecisión e incluso por la inestabilidad que sufre en su propio partido. Estos problemas le han provocado “muchos dolores de cabeza” al primer ministro. Fukuda no se ha salvado de las críticas ni de su propia agrupación, el Partido Liberal Democrático (PLD), al considerar que no tiene pericia para manejar el bloqueo de la política nacional, derivado de la mayoría que ejerce el Partido Democrático (PD), en la poco decisiva Cámara Alta del Parlamento Japonés.

Fukuda a dejado en manos de su agrupación, el Partido Demócrata Liberal, para elegir a un nuevo líder, que tiene que ganarse la confianza de la cámara baja del Parlamento, si quiere seguir dirigiendo la coalición del Japón. Aún no se conoce la fecha para la elección de su sucesor, pero ya se ha puesto en marcha los trámites para elegir al nuevo presidente del PLD,  cargo que desde hace más de medio siglo conlleva el puesto del jefe de Gobierno de Japón. Pero se vocea que Taro Aso, secretario general del Partido Liberal Demócrata, posiblemente sea el elegido.

Fukuda, al igual que su antecesor, Shinzo Abe, no ha permanecido ni un año en el cargo. Ninguno fue elegido en las urnas, pues fueron designados por su partido, el PLD, como sucesivos sucesores de Junichiro Koizumi, el último primer ministro designado en unas elecciones, en 2005. Yasuo Fukuda, hijo de un ex primer ministro japonés, fue designado por el Parlamento como jefe de Gobierno, tras la repentina dimisión de Shinzo Abe, un joven “halcón” del PLD, al que las corruptelas de sus asesores y problemas en su partido, le hicieron ingobernable el cargo. Nada más al conocerse la noticia, el Yen ha cortado su avance frente a las principales monedas.