Falleció el “Rey del Pop” Michael Jackson.

Sorpresivamente, el "Rey del Pop" Michael Jackson ha fallecido después de sufrir un paro cardiaco.
Sorpresivamente, el "Rey del Pop" Michael Jackson ha fallecido después de sufrir un paro cardiaco.

El cantante norteamericano Michael Jackson, de 50 años, ha fallecido, tras sufrir una parada cardiaca en su casa de Los Ángeles. Una llamada producida a las 12.26 minutos de la tarde hora californiana, alertó a los servicios médicos de la necesidad de una ambulancia en la casa del cantante en Holmby Hills, en Los Ángeles.

Al parecer, el cantante recibió reanimación cardiorespiratoria antes ser trasladado al hospital de la Universidad de California (UCLA) por un equipo de paramédicos del cuerpo de bomberos. El artista no respiraba cuando llegaron los servicios urgencia, según el diario Los Angeles Times.

Una fuente cercana al cantante informó que la muerte le sobrevino de un momento a otro.  Tracendió que escucharon a la La Toya Jackson llorando anunciando la muerte de su hermano con mucha desesperación.  

El artista no respiraba cuando llegaron los servicios urgencia, según el diario Los Ángeles Times, y otras fuentes han señalado que el artista sufrió una parada cardiaca.

El padre del cantante de Thriller, Joe Jackson, ha afirmado que Michael “no está bien”, según ha recogido la web especializada en famosos TMZ, que ha informado además de que la madre del artista iba camino del hospital.

El denominado “Rey del Pop”, Michael Jackson, falleció a los 50 años de edad. Su muerte pone fin a una vida turbulenta y trágica. Fue una estrella desde niño como parte de los “Jackson Five”, en la era de los años 80’s se convirtió en el artista más influyente de la música pop, pues supo combinar la música negra con la de los blancos, llegando a ser pionero de los videos musicales transmitidos por MTV.

Equipos de emergencia acudieron a su hogar en Los Ángeles, encontrándolo sin respirar, informó el capitán de bomberos Steve Ruda, señalando que los paramédicos intentaros resucitarlo y lo llevaron al Centro Médico de la Universidad de California en Los Ángeles. 

Fue el artista más electrizante de su generación, famoso por sus bailes frenéticos      en que se agarraba la ingle y cantaba con voz alta, salpicada de chillidos y temblores. Su guante solitario y apretada chaqueta de militar con charreteras eran lo que más distinguían, además de su apariencia alterada varias veces por la cirugía. Con el transcurso del tiempo, su tez se volvía más pálida y la nariz era espigada. Su álbum “Thriller”, editado en 1982, que tuvo éxitos como “Beat It”, “Billie Jean” y Thriller”, sigue siendo hasta el día de hoy el más vendido en la historia con 26 millones de ejemplares, ganador de 13 premios Grammy, y ventas a lo largo de toda su carrera de 750 millones de discos.

“Michael fue y seguirá siendo uno de los más grandes artistas que jamás vivió”, mencionó el fundador de Motown Records Berry Gordy, el jefe del primer sello discográfico de Jackson. “Era excepcional, artístico y original. Le dio su corazón y su alma al mundo a través de su música”.

“Es tan triste y chocante”, acotó Paul McCartney, ex miembro de The Beatles. “Me siento privilegiado de haber compartido y trabajado con Michael. Era un niño hombre con un enorme talento y un alma gentil. Su música será recordada por siempre”.

Con el paso de los años se volvió cada vez más extraño. Sus rasgos faciales parecían plásticos. Se rodeaba de niños y actuaba como uno de ellos. Vivía en una palaciega mansión llamada Rancho Neverland, en homenaje a las historias de Pter Pan, del escritor J.M. Barrie y lo llenó con atracciones de parques de diversión y un zoológico privado. Se cubría el rostro con una mascarilla de cirujano y andaba con un chimpancé de nombre Bubbles. Se le acusó de abusar sexualmente de un niño de 13 años, sobreviviente de cáncer, pero se le exoneró en el 2005. Decían que Jackson sedujo al joven con licor y que lo manoseó, también fue absuelto, pero su imagen pública nunca se recuperó y su afán por los prodigiosos gastos lo fue dejando casi sin dinero. El cantante se volvió aún más reclusivo y se comprometió a no volver a vivir en Neverland.

Sus fanáticos se aglomeraron frente al hospital a medida que se corría la voz sobre su fallecimiento. La entrada de emergencia del hospital fue acordonada por la policía. En el distrito comercial y teatral Times Square de Nueva York, se escuchó un gemido colectivo de la calle cuando uno de los carteles noticiosos anunció la noticia y la gente sacaba sus teléfonos celulares para compartir el momento.

Pese a reportes de la salud debilitada de Jackson, los organizadores de los espectáculos en Londres, AEG Live, anunciaron en marzo que el cantante había pasado un examen médico de cuatro horas y media realizado por doctores independientes. El cadáver del astro fue transportado en helicóptero desde el hospital a las dependencias del forense.

La especulación sigue aumentando sobre cuál fue la causa de la muerte de Michael Jackson, a solo semanas de su largamente esperada serie de conciertos de su regreso. El abogado de la familia, Brian Oxman, comentó que había estado preocupado por el uso del “Rey del Pop” de fármacos prescritos para lesiones y heridas relacionadas con el baile y que sufrió mientras actuaba, eventualmente fuese fatal y que el círculo cercano del artista había ignorado estas advertencias. “Había advertido a todos a quienes podía advertir y les dije que un día, Michael Jackson va a despertar muerto, la cual es una forma muy extraña de decirlo (…) No quiero señalar a nadie porque quiero escuchar qué dice el reporte de toxicología y el forense pero la verdad del asunto es que Michael Jackson tenía fármacos prescritos a su disposición en todo momento”, señaló Oxman.

Las autoridades han fijado la autopsia para el viernes. Pero mencionaron que podrían pasar semanas antes de determinar la causa de la muerte, además que se incluirá los resultados de las pruebas de toxicología, que determinarán si Jackson tenía drogas, alcohol o medicamentos prescritos en su sistema.

Enfrentando una reputación golpeada y deudas que ascienden a 500 millones de dólares, Jackson había pasado los últimos dos meses ensayando para los conciertos en Londres, incluso un día antes de su deceso. Un difícil proceso ha comenzado en la capital inglesa, para reintegrar el dinero a quienes tenían boletos para su gira, incluyendo a la gente que compró entradas para espectáculos agotados a vendedores no autorizados.

Michael Jackson nació el 29 de agosto de 1958 en Gary, Indiana. Séptimo hijo de una familia de nueve niños. Actuó con sus hermanos como miembro de “The Jackson Five”. Sacó su primer disco solista en 1972 y publicó “Thriller” en 1982, que se convirtió en un éxito inmediato, con siete canciones entre las 10 más escuchadas. El álbum vendió 21 millones de copias en Estados Unidos y al menos 27 millones en todo el mundo.Al año siguiente develó su movimiento de baile característico, el “moonwalk”, mientras interpretaba “Billie Jean” durante un especial del canal de televisión NBC.

En 1994, Jackson se casó con la única hija de Elvis Presley, Lisa Marie, pero la unión terminó en divorcio en 1996. El cantante contrajo nupcias en 1996 con Debbie Rowe, con quién tuvo dos hijos antes de que la pareja, que jamás vivió bajo el mismo techo, se separara en 1999. Jackson tuvo tres hijos llamados Prince Michael I Joseph Jackson, Jr., Paris Michael Katherine Jackson y Prince “Blanket” Michael Jackson II, el cual se hizo conocido cuando durante su primera aparición pública su padre lo sostuvo sobre el enrejado del balcón de un hotel, causando amplias críticas.

Anuncios

Se cumplen 15 años del suicidio de Kurt Cobain.

15 años sin Kurt Cobain, pero sigue presente con su música y sus letras melancólicas y violentas.
15 años sin Kurt Cobain, pero sigue presente con su música y sus letras melancólicas y violentas.

D

El grupo Nirvana y Kurt Cobain ya eran por ese entonces, en 1994, una leyenda. Su estilo “grunge” se convirtió en la banda sonora de una “generación desequilibrada”. Nirvana supo expresar su frustración en las letras de sus canciones. Después de 15 años del suicidio del joven de cabellos largos, rubio y desaliñado, ha ido creciendo su mito. Según la revista “Forbes” en el 2006, llegó incluso a superar a Elvis Presley como el “muerto más rentable”. A finales del 2008, una guitarra destrozada del ex líder de Nirvana se subastó por 100.000 dólares. Paradójicamente, sus fanáticos no tienen una tumba donde peregrinar en el 15 aniversario de su muerte, como ocurre con los de Jim Morrison, que acuden a un cementerio parisino.

Y es que, su polémica viuda Courtney Love, arrojó las cenizas en diferentes lugares. “Él es tan imbécil. Quiero que todos ustedes digan en alto imbécil”. Ésta fue la amarga petición a los fans en el funeral público, poco después de la muerte de Cobain. Algunos fanáticos, sospecharon de su implicación en un presunto asesinato de “Kurt”. Cobain, con una vida marcada por las depresiones y la drogadicción, acarició pensamientos suicidas durante años. Su carta de despedida es un documento a la desesperación en el que habla de que no quería seguir fingiendo ante sus seguidores y cobrarles. “El antihéroe no quería ser héroe”.

No es difícil imaginar que le resultó muy duro lidiar con el éxito y su parte comercial. Los críticos, después de ver cómo su muerte conmovió hasta lo más profundo a millones de jóvenes, lo ensalzaron como “el John Lennon de una nueva generación”. Y eso que Nirvana sólo había publicado tres discos de estudio. Aunque sus canciones sobre la violencia (como “Rape me”), amor roto, drogas y desesperanza, lo convirtieron en el portavoz de toda una generación, además que creó una nueva tendencia musical: el rock “grunge” de Seattle. Nivana representaba el contrapunto del pensamiento consumista de esa época. Se vendieron millones de copias del álbum “Nevermind”, con un bebé desnudo en la portada que nada con los brazos abiertos tras un billete de dólar.

Cobain, nació en Aberdeen, cerca de Seattle, creció en el seno de una familia destrozada. Ignorado por los adultos y objeto de burlas por parte de sus compañeros, porque a él le gustaba más dibujar que el deporte. El joven vivió una infancia infeliz. Sus padres se divorciaron cuando tenía tan solo ocho años. Hasta el día de hoy, en su localidad natal sigue teniendo fama de “perdedor”. Para muchos de esa localidad conservadora de leñadores y pescadores, Cobain sigue siendo un personaje embarazoso. Sin embargo, en la entrada del lugar existe un cartel que hace referencia a una de las canciones de Nirvana, “Come as you are” (Ven como eres).

Uno de los lugares para visitar, es el puente en Aberdeen, donde Cobain pasó mucho tiempo con su guitarra. Esa orilla cenagosa del río Wishkah le dio nombre al disco póstumo publicado en 1996, con un concierto en directo “From the Muddy Banks of the Wishkah”. Una placa insignificante, recuerda a Cobain. El puente sigue siendo muy visitado por “vencidos y drogadictos”. También se puede apreciar un Graffiti en el que se leen frases como “You are our hero (Tú eres nuestro héroe) y “You live forever” (Vivirás siempre).   

Cobain consiguió expresar sus frustraciones y miedos en su música, que ligaba el agresivo rock punk con elementos melódicos. “Nirvana”, que publicó su primer álbum “Bleach” en 1989, quería ser provocador, sucio e impopular, con punks sinceros con pelos a mechones y de jeans rotos y camisas de franela. En Aberdeen, todavía hay muchos grupos escolares que siguen imitando a Nirvana. Y cuando se prende la radio uno tiene la sensación de retroceder 15 años. A las emisoras de rock les encanta programar canciones del grande del “grunge”, Nirvana, o de Soundgarden, Pearl Jam y Alice in Chains de los 90.

Hasta ahora se le recuerda a Nirvana como un grupo innovador e insolente. Todos sentimos la partida del guitarrista zurdo. Casi nadie pudo entender en esos momentos, el motivo del suicidio. Quizás escuchando sus canciones melancólicas, podamos entender un poco, lo que pasaba o sentía Cobain por su cabeza. Quizás fueron las drogas, quizás fue la fama, quizás la soledad. Pero nadie le quitará el haber despertado de su somnolencia a una generación de jóvenes, ávidos de gozar con su música. Como todo grande y genio, tuvo una vida corta, por eso siempre se crea todo un mito a su alrededor. Y más se acrecienta su fama. Pero dejó su música viva, que seguirá en la vida de sus fanáticos y no tan fanáticos, más bien, diría, de los amantes de la buena música, como hace 15 años.    

La música también es buena para el corazón.

Según investigaciones han concluido que escuchar música ayuda a fortalecer el corazón.
Según investigaciones han concluido que escuchar música ayuda a fortalecer el corazón.

L

as canciones que nos hacen estremecer nuestros corazones también lo fortalece, según un estudio de investigadores estadounidenses que halló que cuando las personas escuchan su música favorita, sus vasos sanguíneos se dilatan casi de la misma forma que lo hacen cuando se toma alguna medicación para lograrlo o cuando se ríen.

“Tenemos un efecto bastante impresionante”, mencionó el doctor Michael Miller, director de cardiología preventiva del Centro Médico de la University of Maryland, en Baltimore. Agregó que “el diámetro de los vasos mejoró. Los vasos se abrieron bastante. Uno puede observar la apertura de los vasos con otras actividades, como el ejercicio”.

Se observa un efecto similar con fármacos como las estatinas y los inhibidores de la ECA. Cuando los vasos sanguíneos se dilatan, la sangre fluye fácilmente y es menos propenso a formar coágulos sanguíneos, que causan ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares (ACV). Los vasos elásticos resisten el endurecimiento o aterosclerosis.

“No estamos diciendo a la gente que deje las estatinas o que no ejercite, pero sí que sume esto a un programa general de salud cardíaca”, informó Miller, presentando sus descubrimientos en un encuentro de la Asociación Estadounidense del Corazón, en Nueva Orleans.

El estudio consistió en evaluar a 10 hombres y mujeres saludables, que no fumaban y a los que se les pidió que llevaran su música favorita. Pasaron media hora escuchando esa música y otra media hora oyendo melodías que los hacían sentir ansiosos, mientras se realizaban pruebas de ultrasonido diseñadas para mostrar el funcionamiento de los vasos sanguíneos. Se comparó con sus medicaciones normales de bases, dando como resultado que el diámetro de los vasos sanguíneos aumentaba un 26% en promedio cuando los voluntarios escuchaban su música favorita. Oír canciones que no les gustaban disminuía un 6% el grosos de los vasos, indicó Miller.

Se llegó a la idea de que la música era buena para el corazón, después de descubrir previamente que la risa hacia que la sangre fluya mejor. “Me pregunté que otras cosas nos hacen sentir realmente bien, más allá de las calorías que provienen del chocolate, por supuesto. Se me ocurrió la música (…) Realmente me hace sentir bien”, declaró Miller.